martes, septiembre 26, 2006
This Charming Man
- Kike, llegó la hora de ponernos chivos.- Oe qué?
(click)
- Puta, qué paja que canta este cabro.
- Uf.
(This man said "It's gruesome that someone so handsome should care")
- ...
- ...
(He knows so much about these thiiings)
- ...
- ...
(Riiing!)
- ...
- ...
(Riiing!)
- Puta madre... Aló? Sí, no, sí, ya, en media hora. Ya. Chau. Kike, ya tienes el presupuesto?
Elvis está vivo
Salvo por la presencia de mi ex-platónico, este spot es una joyita. Keith Moon interrumpiendo al Rey, qué detallazo. La última vez que me sentí así fue cuando vi School of Rock, justamente cuando el gordito Black pone un video donde sale Moon the Loon. Ésta es la verdadera magia de los efectos. ¿Oíste Lucas?
Vacaciones - Emmaboda
Los conocí a través del compi de Elefant que editó 69 el año pasado. Poppy Girl debe ser una de las canciones más bonitas con las que he tenido ocasión de toparme. El segundo disco de los españoles Vacaciones baja las revoluciones y el desenfreno de la primera placa deja lugar a melodías más sosegadas en las que las muchas virtudes de la banda encajan, ahora sí, a la perfección. Un disco entrañable, de esos que dibujan sonrisas en oficinas grises. Los P2P nos ponen al alcance de la mano una cantidad de música imposible de imaginar hace diez años. La cantidad de información muchas veces supera nuestra capacidad para procesarla. Pero en este remanso de bonitas canciones es imposible no detenerse una y otra vez. Irresistible.Ghost in the Shell

En un futuro cercano, la diferencia entre seres humanos y máquinas se hace cada vez más confusa. Los implantes cibernéticos y la inteligencia artificial vuelven borrosa la frontera, hoy evidente. Lo único que nos separa es la posesión de un alma, o ghost, para hablar en el slang de este curioso universo. Densos debates filósoficos se ponen sobre el tapete, a la vez que nuevos crímenes virtuales hacen su aparición. Es que en un mundo en el que tu cerebro puede conectarse directamente a la red es un mundo en el que tu cerebro puede ser hackeado. Para robarte tu plata o para perpetrar las más intrincadas conspiraciones políticas. Para combatir a estos modernos criminales existe la Sección 9, Paz Pública, que de paz tiene muy poco, a la vista de sus procedimientos tan expeditivos. Motoko Kusanagui y sus muchachos se enfrentan al Puppet Master, un programa informático que no existe oficialmente, dado los usos poco edificantes para los que se emplea, y que está fuera de control. Sorpresivamente, el titiretero se entrega voluntariamente y pide asilo político. No es una escena común: el Puppet Master habla a través de un cuerpo cibernético hackeado. Su argumento para pedir el asilo es sencillo: se considera a sí mismo una forma de vida. Y tiene cómo demostrarlo.

Mamoru Oshii dirige este clásico del anime que data de un ya lejano 1995. Es una adaptación del manga del mismo nombre de Masamune Shirow y es conocida por ser una de las inspiraciones de los hermanitos Wachowsky para su Matrix. Hace poco me conseguí Ghost in the Shell: Stand Alone Complex, serie que continúa con las aventuras de la Sección 9 y que sigue una línea de tiempo diferente. En ella las posibilidades que ofrece la cibernetización (a falta de mejor palabra) de la humanidad se estiran hasta lo inimaginable. Los rollos filosóficos y éticos (y las balas) menudean, de paso que podemos conocer más a nuestros personajes favoritos y algunos nuevos a lo largo de veintiséis capítulos en los que nada es lo que parece. Mi capítulo favorito es el dedicado a las Tachikomas, simpáticos minitanques de la unidad de asalto de la Sección 9. Las pobres están desarrollando un ghost y tienen miedo de que eso moleste a sus jefes humanos. Entrañables.

Entiendo que la serie tuvo una continuación (lo que explica el inexplicable happy ending luego de que la Sección 9 es literalmente aniquilada) y que existe una segunda película que retoma los hechos donde los dejó la primera. Después de romperme el cerebro con Stand Alone Complex, me entró la nostalgia y puse la primera pela: el sobrecogedor leit motiv de la película quedó resonando en mi cabeza por días. Por cierto, les cuento el final: tras un desigual combate (¡contra un tanque!), los cuerpos despedazados de Motoko y el Puppet Master yacen lado a lado. El programa revela entonces sus verdaderas intenciones: unirse con Motoko y formar una nueva entidad, es decir, perpetuarse como un ser vivo, no como una copia de sí mismo. Un ataque de helicópteros borra lo que queda de ellos. El cerebro cibernético de Motoko es rescatado por su fiel amigo Batou e instalado en un cuerpo infantil ("¿y este cuerpo?", se queja Motoko; "es lo único que pude conseguir en el mercado negro", sonríe Batou). Pero Motoko ya no es Motoko. Se lo hace saber a su amigo y se despiden con esas despedidas frías de los héroes duros. En el frío viento de la noche, una niña mira la ciudad: ¿A dónde irá ahora el recién nacido? La red es vasta e infinita.

viernes, septiembre 08, 2006
Orange radio is back
Tal vez ni se dieron cuenta, pero la radio estuvo muerta algunas semanas. Tras pasar por Siteburg y Globalweb, ahora los aburro desde Orgfree. Ojalá no me la vuelen porque chanqué el índice y me tiré los adds. En fin. Disfruten antes que muera de nuevo, ideal para incordiar a tus compañeros de oficina y de paso comerte todo el ancho de banda. Your friendly neighbor, Disasterman.
Michaell Bay vs. The Transformers
"La película mantendrá el espíritu de la serie original". Digamos que por aquí tenemos experiencia con ese tipo de "interpretaciones auténticas". Obvio que tenía que cambiar. Obvio. Pero no tanto. La cosa ha dividido a los fans, las voces (en realidad, los alaridos) de los puristas se han hecho oir. Pero la película ya está en marcha y nada, que lo más probable es que retoques más, retoques menos, ya no haya marcha atrás. Yo no sé qué pensar. Al principio no me gustaban nadita los nuevos diseños, poco a poco me he ido acostumbrando al "concepto". Optimus Prime me ha convencido. Su diseño está pajita. Pero el diseño de Megatrón... bueno, el diseño de Optimus Prime está pajita. Muchos no perdonarán lo que consideran un "ultraje a su niñez". Pero seamos sinceros: pretender un remake de la serie original es pecar de ingenuo. En política no hay que ser ingenuos. Es también ignorar que la saga de transformers no se limita a los primeros cartoons. Esta saga, conocida como G1, es en muchos sentidos la peor. La historia de TF se extiende a través de los cómics de Marvel y luego de Dreamwave, de las series Beast Wars y Beast Machines (responsable del renacimiento de TF y para muchos las más logradas y sólidas argumentalmente), Robots in Disguise (la que devolvió los TF vehículos a escena) y la saga Armada, Energon y Galaxy Force, sin contar las series niponas. Ocupa varias líneas de tiempo, no existe un "cánon" como sí lo hay en Star Wars o Star Trek. La serie original tuvo el encanto de ser la primera, de meterse con todo en nuestra imaginación de niños de ocho años (en mi caso). Por eso la queremos tanto y esta película nos hace tanta ilusión.
En fin. Con ustedes, el nuevo Prime:

Pueden ver más diseños visitando Seibertron.com donde se enterarán de cosas como que Peter Cullen, la voz de Prime en la serie original, volverá a ponerle la voz al héroe máximo de la saga y de que Bumblebee tiene cara de bérbil. Pero lo que sí les aseguro es que nada, NADA en el mundo podrá prepararlos para el diseño del nuevo Megatrón. ¿Era realmente necesario hacer ESO? Yo no sé qué pensar, aunque todos mis instintos lo rechazan. Y esperen a ver a Starscream. No digan que no les avisé.

En fin. Con ustedes, el nuevo Prime:

Pueden ver más diseños visitando Seibertron.com donde se enterarán de cosas como que Peter Cullen, la voz de Prime en la serie original, volverá a ponerle la voz al héroe máximo de la saga y de que Bumblebee tiene cara de bérbil. Pero lo que sí les aseguro es que nada, NADA en el mundo podrá prepararlos para el diseño del nuevo Megatrón. ¿Era realmente necesario hacer ESO? Yo no sé qué pensar, aunque todos mis instintos lo rechazan. Y esperen a ver a Starscream. No digan que no les avisé.

Desde Suecia con amor
Si ya los conoces, seguro ya sabes que van a venir. Si no los conoces, puedes bajar algunos emepetrés de la página de Labrador Records (en realidad, deberías bajar todos los emepetrés de Labrador Records). Bájalos. Y anda a verlos. Sé feliz.


Construction issues, 7
Hola. Hasta anteayer estaba perfectamente claro que el primero de octubre me largaba de acá y que el cuatro empezaba a trabajar en Lima. Hoy no tengo ni puta idea.

Cuatro días antes de que se acabe el año, cumpliré tres veces diez años. Paso sólo el veinticinco por ciento de mi tiempo en casa, casa que ya me queda chica porque sencillamente ocupo mucho espacio. Si eres un miembro de mi familia, sabrás que no necesito decirte que para mí son lo máximo (aunque bien que te gusta que te lo diga, pendejo). Como me dijeron alguna vez, no eres tú, soy yo.
Anyway, que estoy decidido a cumplir cinco veces seis años en MI casa. O sea, mía. De mí. No saber si pasaré el suficiente tiempo en Lima para ejecutar esa traslación de mi persona y posesiones (mover doscientos cincuenta y tantos discos no es broma) hacia mi baticueva me jode profundamente. Como dicen en un país que no recuerdo, me toca las bolas. O más criollamente, me llega al pincho.
Esto ya me ha pasado antes. Paso el setenta y cinco por ciento de mi tiempo fuera de casa, mi vida es una permanente postergación. Pero ya me llegó. Este círculo vicioso se puede ir a tomar por culo.

Grande, círculo.

Cuatro días antes de que se acabe el año, cumpliré tres veces diez años. Paso sólo el veinticinco por ciento de mi tiempo en casa, casa que ya me queda chica porque sencillamente ocupo mucho espacio. Si eres un miembro de mi familia, sabrás que no necesito decirte que para mí son lo máximo (aunque bien que te gusta que te lo diga, pendejo). Como me dijeron alguna vez, no eres tú, soy yo.
Anyway, que estoy decidido a cumplir cinco veces seis años en MI casa. O sea, mía. De mí. No saber si pasaré el suficiente tiempo en Lima para ejecutar esa traslación de mi persona y posesiones (mover doscientos cincuenta y tantos discos no es broma) hacia mi baticueva me jode profundamente. Como dicen en un país que no recuerdo, me toca las bolas. O más criollamente, me llega al pincho.
Esto ya me ha pasado antes. Paso el setenta y cinco por ciento de mi tiempo fuera de casa, mi vida es una permanente postergación. Pero ya me llegó. Este círculo vicioso se puede ir a tomar por culo.

Grande, círculo.

