domingo, abril 23, 2006

Ballerina out of control 

This just makes me feel so very happy!!



No me toca salida pero desde ya voy a ir pidiendo permiso para una fuga veloz, esto no me lo pierdo así nomás!!

Attack of the ghost riders 

Después de Combayo, la cuestión del aparato de tortura sobre dos ruedas había quedado en stand-by. Ayer Michell y yo acordamos retomar el autoflagelamiento y planeamos una ruta que prometía. Y vaya que cumplió. Ha sido el paseo más soleado, más verde, más azul, más divertido, más bonito de todos. Y no tomé ni una maldita foto. Me olvidé, no, en realidad no me provocaba, no le veía el para qué. Sólo éramos yo y la bicicleta y el camino y el cielo azul. Nada más. El río, primero a nuestra derecha y luego a nuestra izquierda, estaba cristalino. Las hojas nunca estuvieron tan verdes. El sol me besaba como sólo me ha besado M. Y yo le correspondí. Lo mejor de todo es que el sedentarismo le sacó la mierda a Michell más que a mí y ya en los últimos tramos pude dejar bien atrás a mi maestro. Me había enseñado, camino a Combayo, a poner los cambios correctos para trepar mejor por las subidas. Genial. Mis cambios se jodieron, es difícil que no se joda una bicicleta con esos caminos y esas pendientes, así que en las subidas tuve que ir a marchas forzadas pero así y todo la hice... Lance Armstrong es una zapatilla!!

Hahora hentiendo heso de las haches 

Hay libros que no se deben leer pasada cierta edad. O antes de cierta edad. De niño leí El Retrato de Dorian Gray y tuvo un efecto similar al que tuvo en Dorian el libro que le dio Lord Henry. Hace poco lo releí: mi primer antihéroe me resultó poco menos que un imbécil. No podía creer que mi primera adolescencia había estado influida por semejante montón de estupideces.

Ya mayorcito, le saqué el jugo a la biblioteca de la universidad y leía cuanto podía. Recuerdo un pasaje de El Lobo Estepario, cuando Harry Haller recibe aquel endiablado Tractat. La idea de alguien recibiendo un libro que le aluda tan directamente se me hizo increíble, pero la pasé por alto. Muchos años después, decidí saldar esa cuenta que tengo con los libros de antología y decidí leer Rayuela.

Al principio me dejó un toque frío. Un equis fuma y se lamenta el haber dejado a una mujer. Típico. La mujer era medio rarita, y sus rasgos se me hacían familiares, me acordé de tantas chicas que pretendían pasar por loquitas y las reconocí a todas en la Maga. ¿Será que la tenían por heroína y la imitaban? Nuevo punto en contra para el libro, ser el origen de tanta estupidez. Luego Horacio se pone a meditar sobre una ética de la inacción y descubrimos que es un fracasado. Me empiezo a interesar, aunque no sé bien porqué. Luego se nos presenta el Club de la Serpiente, grupo de snobs seudointelectuales que se me hizo insoportable y la figura se me va haciendo más clara y luego el desastre cuando muere el bebé de la Maga. Horacio de mierda, cómo te detesté y cómo te detesté aún más al saber porqué te detestaba tanto: por que eres un maldito espejo. De alguien que fui, de alguien que a veces aún soy. De alguien que no quiero ser.

Manuel Traveler. El positivo de ese negativo. También eres un espejo, mas amable, más contemporáneo. De alguien que soy ahora. De alguien que viaja mucho y no va a ninguna parte. Por lo menos estoy seguro que lo que más me gusta de viajar es volver. Tu reflejo no me hiere como el de Horacio, aunque sea un reflejo agridulce. Ahora Horacio ha vuelto a la Argentina y seguro que lo va a joder todo. Todavía no acabo el libro. Horacio no me dejaba leerlo. Manuel me va a ayudar a terminarlo, seguro.

Hay libros que no se deben leer pasada cierta edad.

You may kiss the bride 

Pepe se casa. Busqué a mi hermana a su trabajo para salir a almorzar, y lo vimos. Iba con corbata, como corresponde a un ingeniero reconfigurado por obra y gracia de un PADE en un administrador. Nos dio la noticia como quien da la hora. Nosotros de la sorpresa nos quedamos mudos. Después no sabíamos si felicitar a la novia (que estaba con él) o advertirle que aún estaba a tiempo para pensarlo mejor. Es que Pepe es especial. En realidad, puede llegar a ser un dedo en el culo. Pero luego recordamos que ella también lo es, lo mucho que se quieren (y que se soportan, todo hay que decirlo) y que sería el primero de nuestro little group of friends que se va a casar sin presiones de plazo, por decirlo de alguna manera. Y eso vale. Sí, Pepe es especial: es de lo mejor. ¡Suerte!

G 

Naturalmente, el hombre estaba golpeado. Pero había algo debajo de ello, algo más viejo y más profundo. No hablamos mucho, la verdad, y es una lástima. Pero creo que ambos teníamos miedo de preguntar o decir aquello que ya de alguna manera sabíamos. Un par de preguntas incómodas bastaron para optar por desviar el tema y no joder la reunión con cuestiones metafísicas o principistas. Una entrada en su blog me acusa, no sé si intencionalmente o no y la verdad no me importa, de esclavo. May be you’re right, my friend. De hecho, no me gusta que me lo recuerden. He desarrollado cierta destreza en fabricar ilusiones que me persuadan de mi libertad. Pero esa misma entrada te delata, mi querido amigo. Tú tampoco eres libre. Otras cadenas te amarran, y al igual que las mías, nosotros mismos nos las hemos puesto y sólo nosotros nos las podemos quitar. Ah, sí, es muy sencillo: basta con quitárselas, ¿no? Nada más fácil, nada más difícil. De hecho, a uno que otro eslabón ya le tengo cariño.

Y nada, la vida continúa, cumpliremos treinta tú en agosto y yo en diciembre y parece que ya es un hecho que estamos condenados a vernos desde orillas opuestas. El hecho no me duele, sabes, estoy acostumbrado a dejar que la gente se vaya. Lo acepto. Pero mi querido amigo, sabes, yo lo sé, sabes que te quiero como mierda y las ocasiones en las que me llegas al huevo no son, ni mucho menos, cercanas a las ocasiones en las que te admiro. Estoy feliz por ti, viejo. Sé feliz tú también. Si cuando vaya a visitarte no te encuentro contento, no te va a gustar la patada que te voy a dar. I mean it.

Review mirror 

02.04 Back to Tambillo

This time we brought notebooks and pens and stuff for the kids to study. La profesora estaba radiante y pidió a los padres que no se lleven a los chicos a pastear. We also bring some furniture and some paint for the walls. También nos pidieron materiales para terminar su secundaria, so the kids wouldn’t leave school. Pero lo mejor de todo fue un show infantil que no sé a quién se le ocurrió llevar pero qué bien que se le haya ocurrido because kids were as happy as they can be, and even more. Al principio le tenían miedo al tigre, pero luego le sacaron la cola. Tiger didn’t mind.

01.04 Welcome, G

El día anterior llegó de España G, gran amigo de la universidad y a la sazón hermano de M, the owner of my heart and most of my other body parts. The very same day their cousin C died in a car crash. She was twenty-six. Recibí la noticia por teléfono mientras me dirigía a Tambillo. Just a few months ago, P’s daughter (age: seven months) died in a hospital here in Cajamarca. Estuve con P todo el tiempo, hasta que dos días después llevó the little white box to Lima, my poor friend. Nunca supe qué decirle, y eso le dije: nada. Now I was far away from two people I care the most y tampoco supe qué decir, menos por teléfono. Una semana después, llegaba a Lima, para ver a mi amigo y a mi novia, para votar y para acompañarlos a Ayacucho, where they are from.

09.04 Nobody’s fault but mine

Sobre esto ya se ha dicho todo y de todo de parte de todos y todo lo que he oído es odio. The very same hatred that spawned what now we are watching con ojos desencajados. Is it wicked not to care? Now I know it is. Por cinco años me convertí en un ser apolítico: indiferente y desentendido, generation X, yeah, Pensé que ser gaseado y perseguido por las calles grises del centro en cómodas cuotas regulares entre el noventa y siete y el dos mil era suficiente, que nadie podía pedirme más. Que las cosas se harían solas. What a dirty lie. Now we are standing in front of a mirror and we don’t like what we see. Qué doloroso es ver como todos se culpan unos a otros y algunos ya empiezan a subirse al carro. We are broken, our brother is not our brother, is our enemy. And we don’t even realize it’s nobody’s fault but ours.

15.04 Ayacucho blues

No quería ir. Pero estuvo bien. Muy bien. Me sorprendió mucho la hospitalidad de estas personas golpeadas por una pérdida tan grande. Nos quedamos en casa de un amigo de la familia y de nuevo la misma hospitalidad, inimaginable para un limeño. Cuando estoy molesto con mi trabajo, digo: un cerro es un cerro es un cerro. Digo: si has visto uno los has visto todos. Mentira. Todo esto es tan bello... hasta mis recuerdos amargos de La Oroya se vuelven absurdos cuando veo las fotos de Hlaudia. Outside my head, loud noises of angry people barking at each other with hate and fear and scary (scared) eyes like faraway thunders can not make me feel sad, no they can’t, because here I have found good people and a good house with a good fire and we laugh. De pronto todo va adquiriendo un misterioso sentido. Pronto tendré que salir a la lluvia y a enfrentarme a los rayos. Que vengan.

16.04 No place like home

Cada vez me gusta más mi casa, cada vez me siento más cerca de los viejos, de mi hermana, de mi perro. Cada vez me gusta más despertar en mi cama, con mis sábanas de dinosaurios de colores, desayunar un jugo de papaya y almorzar en la vieja mesa familiar los viejos sabores familiares y remojar con los viejos licores de nuestra viejísima dipsomanía los viejos lazos de nuestra vieja amistad. Regresaba caminando después de votar, con el dedo envuelto en un papel, paladeando el último sol del verano con los ojos entrecerrados y las orejas con esos cablecitos que se conectan a un aparatito que produce ruido, atravesando los viejos parques de Pueblo Libre que si los conoces bien puedes atravesarlos como las cuentas de un rosario cada dos o tres cuadras. Algunos niños juegan, sus padres en una banca cercana conversan sin dejar de mirarlos correr y caerse y correr y caerse y correr… Rufus me recibe en la puerta and he knows that I know and that’s why we’ve become such great friends: because we know. We know we just love to love the sun and the green grass and all that simple shit that makes us alive. Así que le pongo la correa y lo saco a que los niños lo señalen y se acerquen tímidamente y luego ya con más confianza lo jalen de las orejas y yo les enseño a tirarle el palito para que lo traiga de vuelta y todos reímos y la bola de pelos mueve la cola como un ventilador y saca una lengua que nadie sabe de dónde sale. And all of this is mine and yours and everybody’s and that’s why I won’t let it fade away. I stay. Damn, I stay!

martes, abril 18, 2006

Nasty radio is back! 

Bueno. Tras un breve retorno Siteburg murió, parece que ahora sí definitivamente. Su flamante reemplazo es GlobalWeb, hosting que he observado desempeñarse con corrección en varios blogs amigos.

Como se anunció, el nuevo set se llama Midnight Radio en honor a la canción de Hedwig y que se comenta más abajo. Por cierto, el domingo vi en el siete el famoso documental. Mi condición de fan no me hubiera permitido el no verlo. No voy a dar una opinión de fan, eso sí: si alguien lo pirateó estoy dispuesto a comprarlo.

Durante las semanas que traté de poner la radio pasaron por mi cabeza decenas de sets: incluso pensé en poner dos radios, uno con la música que escuchaba en el colegio y otra con la que hubiera escuchado mi vieja en el colegio, si mi vieja hubiera sido rockera. Y huevadas así. Al final me decanté por las pichuladas indie que bajo de vez en cuando de Epitonic, Miraelpendulo o Elefant. Creo que se me está pegando eso del indie.

Aunque pasó algo bien raro. Mientras armaba mi set del cole me iba saliendo cada vez más heavy, recuerdo que arrancaba en prima con Seek and Destroy de Metallica cuando Metallica era Metallica y no esa cosa que osa seguir llamándose Metallica. Luego, en la calle, me topé de casualidad con un disco pirata refundido entre Cotis y demás mierda: nada menos que las sesiones para la BBC de Iron Maiden, la mitad de ellas con Paul DiAnno todavía al micrófono. Escuchar retumbar el bajo de Runnig Free de nuevo y viajar en el tiempo fueron una sola cosa. Finalmente, el Greatest Hits de Neil Young me puso a tararear Like a Hurricane como un obseso.

Movimiento pendular. Me harté de las guitarras y del "macho-rock" y de deambular por otras latitudes musicales para caer en el dulce relajo del indie. Ahora me estoy hartando de tanto confite y me emociono como mierda si escucho el riff de The Trooper. Y pensar que este año el Master of Puppets cumple dos décadas de editado.

Mención honrosa: un correo paquidérmico me pasó un cover masomenos del Handle with Care de los Wilburys. Esa fue la semilla del "Back to School Set" (así se iba a llamar). Al final, fue la única sobreviviente de aquella selección. Esta canción tiene su historia, y la pueden leer aquí. Qué lujo tener a Roy Orbison cantando el coro y a Dylan y a su clon Tom Petty cantando el puente. Gracias George, gracias.

¿Dónde estarán esos cassettes?



So, enjoy the Midnight Radio. Eighteen songs, just for you, just a click away.

miércoles, abril 12, 2006

(...) 

En estos días han pasado muchas cosas que, no verbalizadas en su momento, se vuelven cada vez más gaseosas. Ahora me dedico a inhalar esos vapores, en busca de fijar convenientemente las lecciones aprendidas, de tratar de no borrar con la mano lo que ayer escribí con el codo, como dice algún cantante que no me cae bien.
Mientras tanto, la vida sigue su curso y las pequeñas cosas sin importancia hacen notar cada vez más cuánto me importan. Las disfruto minuciosamente pero sin aferrarme, ya sé que antes de mucho las volveré a dejar para hacer eso que hago. Y allí me estará esperando aquéllo que me hace una bola en la manzana, y allí deberé, otra vez, cortar las cabezas de la hidra.
Ah, Sísifo. ¿No te dan ganas a veces de dejar que te aplaste la piedra? ¿Para qué? Mejor déjala rodar.

sábado, abril 01, 2006

Your darkest secret 

Mi naturaleza voyeur se vio recompensada de manera inesperada en esta aburrida tarde sabatina, mientras buscaba la manera de matar las horas que me separan de la noche. Pensé: tal vez mejor que matar las horas sea robarlas. El pequeño chismoso que vive en mí apuntó sus clicks a descubrir qué se esconde detrás de ese famoso noviembre. Bueno, no lo descubrí. Lo que encontré, en cambio, fueron muchos, muchos otros secretos: postsecret.

(Triviales, sórdidos, conmovedores, excecrables, tiernos, odiosos. Uno en particular me dejó un sabor agridulce en la boca. Lo pongo más abajo para que lo vean.)

Envía tu secreto mejor guardado a postsecret para que los voyeurs de la naturaleza humana como yo encendamos un cigarrillo mirando hacia el techo, dejando la mente viajar, viajar, viajar... cada vez más lejos de esta oficina, cada vez más lejos, cada vez más.


persona(s) pierde(n) aquí su tiempo