miércoles, febrero 22, 2006

Alatriste 

"No era el hombre más honesto ni el más piadoso, pero era un hombre valiente..."

Esto es lo primero que uno lee al abrir el primer tomo de las aventuras del Capitán Alatriste, y uno puede sentir la fuerza de esas palabras recorriendo las páginas a través de laberintos de tinta y trepando por los dedos a través de laberintos de sangre y nervios hasta copar el cerebro y la imaginación de uno. Sí, es de esos libros que si te descuidas estás sentado de pronto en la Taberna del Turco, echado de bruces en los campos de Breda o librando un lance de espadas en la oscuridad de un callejón. No puedes evitarlo.

"Me llamó alguna vez para comentar aspectos del personaje y de la historia, como el lugar de nacimiento de Alatriste. Nunca lo detallé en ninguna de las cinco novelas publicadas hasta ahora, pero a Viggo le interesaba el dato. La vieja Castilla, respondí. ¿Puede ser León?, preguntó tras pensarlo mucho. Puede, respondí. Así que se fue a León y lo pateó de punta a punta, deteniéndose en cada pueblo, en cada bar, hablando con quien se le puso delante. En efecto, concluyó al fin, Alatriste es leonés. Y lo dijo tan convencido que a estas alturas ni yo mismo cuestiono ya el asunto." - Arturo Pérez Reverte.

La historia se despliega en cinco volúmenes hasta la fecha, bajo la forma de las memorias del joven Íñigo, paje y amigo del capitán. Dado que Íñigo (me vacila ese nombre) narra sus memorias ya adulto y con el capitán bien muerto, de vez en cuando piensa en voz alta sobre hechos muy posteriores a la historia. Por ejemplo, en el tomo tercero, Íñigo narra su encuentro con el pintor Velásquez, para asesorarlo en la ejecución de La Rendición de Breda, muchos años después de la famosa batalla en la que, contando con catorce años, luchó junto al capitán. Por ejemplo, en el tomo quinto, Íñigo revela las circunstancias de la muerte del capitán en los campos de Rocroi.

"Tano me pidió permiso para llegar hasta 1643, que es cuando Alatriste muere en Rocroi. Y no tuve más cojones que decirle que sí. Así que él iba sacando de lo ya escrito, pero además quedábamos y le contaba más cosas, y así fuimos desarrollando el personaje." - Arturo Pérez Reverte.

El director, Agustín Díaz Yanes, decidió coger los cinco libros publicados y narrar de golpe la vida del capitán, hasta su muerte en Rocroi, sangrienta batalla ante los franceses que costó la vida de ocho mil soldados españoles. De modo que no tendremos una franquicia, lo cual es de agradecer, al menos desde mi punto de vista, aunque imagino que grandes pasajes de la historia serán omitidos para encajar todo en una sóla película. Mejor. Así se leen los libros, que son buenísimos. Viggo Mortensen promete como el capitán, según lo que cuenta Pérez Reverte. Esperemos que sí: Diego Alatriste y Tenorio es uno de mis personajes favoritos de todos los tiempos y los libros son endiabladamente buenos. Realmente buenos.

"Después, en una pausa del rodaje, estreché la mano de Viggo, manchada de sangre cinematográfica. Charlamos un rato y nos fuimos a comer bajo la carpa que nos protegía del sol, mientras yo observaba su mostacho soldadesco, sus cicatrices, el coleto cubierto de polvo y sangre, los ojos claros y absortos que miraban como sólo miran los veteranos, más allá de la vida y de la muerte. No era un actor, pensé de pronto. Era la imagen rigurosa del héroe cansado. El resumen vivo de todos aquellos hombres arrogantes, valientes, crueles, que sostuvieron con su espada y con su sangre un imperio agonizante, y luego, olvidados por reyes imbéciles y por una patria ingrata y miserable, terminaron como perros callejeros, mendigos, enfermos, mutilados, ahorcados por la justicia o acuchillados en un campo de batalla. Y allí, sentado bajo la carpa frente a mi personaje, cada uno con su gazpacho, su merluza y su agua mineral en la bandeja del catering, comprendí que nunca podré pagarle a Viggo Mortensen la deuda que durante esta larga y compleja aventura cinematográfica contraje con él. Por encarnar con perfección absoluta lo que Sebastián Copons, fiel compañero de Alatriste, le dice al joven Íñigo Balboa antes de la última carga de la caballería enemiga: «Si sales de ésta, cuenta lo que fuimos»." - Arturo Pérez Reverte.


La película se estrena en España en setiembre y probablemente la fama de Viggo haga que algún distribuidor la traiga. Por lo pronto, tenemos el trailer. A cruzar los dedos, y a esperar.

martes, febrero 21, 2006

Dos personas lagartean mejor que una 


Encuentros con entidades, 2 

Hace unas semanas una voz dijo mi nombre en la calle y era Abraham. Tenía un six pack y me invitó a compartirlo en su casa. Me contó, entre otras cosas, que Sebastián ya tenía un año y que le jodía no poder verlo. Para no habernos visto en un par de años, tuvimos una conversación algo parca. En todo caso, me dijo, ahora estoy libre de nuevo.

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Pilar regresó de Suecia hace unos días y el viernes salimos por unos tragos. Me ofrecí a convocar a lo que queda de nuestro grupo de amigos, lo cual hice con cierto éxito. Abraham, hasta hace poco dado por perdido, nos acompañó y fue casi como antes. Casi, a pesar de ausencias verdaderamente notables, Atlántico de por medio. Casi, a pesar de que los años transcurridos han mermado el entusiasmo. Casi, a pesar de que no quedaba casi nada de esos desadaptados que veíamos salir el sol en las calles.

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Pilar me contaba su reciente compromiso y el all or nothing que significaba su apuesta por volver y su apuesta de seguir con el holandés que por fin había robado su corazón y que estaba dispuesto a venir tras ella. Recordé que, Atlántico de por medio, se me ofreció la misma oportunidad años atrás, la cual decliné balbuceando argumentos impresentables y sobreracionalizados. Pilar tiene la propiedad de cuestionar mi existencia con la suya. La última vez que vino, me enseñó un catálogo de L'Hermitâge.

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En mi cumpleaños, recibí una llamada desde España. No reconocí la voz de Karina hasta que fue demasiado tarde, en parte porque no hablaba con ella desde que se fue hace unos años. Hablamos largo y bien, de qué hacíamos y en qué estábamos. Reimos y por enésima vez prometí que este año iría de visita. En su hi5 reconcí algunas de sus amigas, también fuera, también felices. Sensación de estarme perdiendo de algo.

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También por esos días, conversé por msn con Fico. Me dijo entusiasmado que estaba en Lima y que era obligatorio agarrarnos a botellazos. Eso me alegró mucho, porque Fico y yo somos los únicos tarados que nos negamos a crecer y a tomar con moderación. Quedamos que en mi casa, en mi cumpleaños. No fue. Supe por correos electrónicos que tampoco fue a un almuerzo de amigos de la facultad.

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Una tarde horriblemente larga en Chimbote se conectó al msn Chichi y me preguntó el teléfono de la oficina. Su voz sonaba nítida desde Sidney. También sonaba nítida su indestructible capacidad de hablar en jerga. Me divertí a sus expensas un rato, echándole la culpa del edificio que se derrumbó cuando le pasaron el túnel que está construyendo por debajo. Chichi no era precisamente una alumna brillante, pero estaba haciendo un túnel en Sidney. Me contaba también que los obreros australianos estaban recontra potables.

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En mayo del año pasado, o algo así, nos encontramos en Barranco con Sergio y Mariana. Sergio es amigo mío, Mariana es amiga de Maiví. Nos comentaron que pensaban irse a España, más o menos por setiembre. Nunca más los vimos, pese a prometer llamadas y salidas. Luego me enteré que Sergio campeonó el exalumnos del colegio antes de irse y que estaba jugando allá por un equipo de liga. Entre las cosas suyas que guardo están un ejemplar autografiado de La Soledad de los Aviones y un viejo cassette Maxell de 90 minutos con el Bootleg Series de Dylan que me dio en el colegio.

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Ayer Maiví me llama y me dice que me acompañará al aeropuerto. En medio de tantos fantasmas, me setí aliviado y feliz de tenerte a mi lado, tan real, tan a mi lado.

Encuentros con entidades 

Avistamiento confirmado en fecha dieciocho del segundo mes, a plena luz del día. Contacto abortado por ocurrencia de error #621 - me being an idiot.

viernes, febrero 17, 2006

Et lux in tenebris lucet 

Hace un par de días fui a tomar fotos a la universidad. Pasear por los viejos edificios me hizo olvidar lo feos que me parecen los nuevos edificios. Tomé una foto de un ángulo desde el cual hice un dibujo hace muchos años, ahora no encuentro el dibujo. Un vigilante, inesperadamente amable, me pregunta si tengo permiso para tomar fotos. Es tan amable que mis ganas iniciales de mandarlo a la mierda desaperecen. Por fin algo que mejora, pensé para mis adentros, mientras borraba algunos fotos para tranquilidad del amigo de marrón. El sol cae como plomo y las veredas y bancas vacías parecen poblarse de antiguos recuerdos, cuando las cosas eran más sencillas y uno podía darse el lujo de tener sueños. Algunos chiquillos, increíblemente jóvenes y bellos precisamente por no superar las dos décadas, pasean despreocupadamente en sandalias. El verano no es para los gusanos de biblioteca, aquellos que nos sentábamos en la cafetería enchalinados y cruzados de piernas con un café aguado y un libro, para impresionar a las chicas. Por cierto, han pintado la cafetería de letras de amarillo y morado. ¿Quién en su sano juicio podría sentarse a leer con semejante adefesio cromático? Parece que ya han retirado la exposición de artes, recuerdo que hace casi una década decidí en esa misma exposición que compraría una cámara. Recién lo hice el año pasado. Mis decisiones siempre demoran demasiado. Como ahora, que intento hacer deporte. Veo pasar unos chicos con una pelota. Qué envidia, qué tiempo el que he perdido y sin embargo qué bien me siento de que sea verano y de ser yo, aquí y ahora, y de poder ver y saludar la juventud de aquellos que también intentarán ser felices, y que acaso también lo logren.

Rosalía 


The real folk blues 

La semana pasada volví a ver Cowboy Bebop y recordé porqué la considero la mejor serie que he visto en mi vida. Los tres últimos capítulos los vi el martes con la sister y casi nos ponemos a moquear como cuando se murió el huevón de André en Lady Oscar. Así que como estoy afanadazo subi un video (con música de Weezer, lo máximo Weezer también) y cambié la radio con el soundtrack de la serie. Lo máximo carajo.


Deporte es vida 


Is it wicked not to like Chronicles of Narnia? 

Compré el Fans Only de Belle & Sebastian en Galerías Grasil. La edición trae una linda cajita tipo jewel box y la chica de la carátula del booklet está muy simpática. Entre las cosas que me llamaron más la atención del video están las siguientes:

1. Hi, he is Belle and I am Sebastian. - Brit Awards 1999. A recibir el premio no fueron más que dos miembros de la banda, ciertamente no los más conspicuos.

2. Una simpática versión en vivo de The Boy with the Arab Strap.

3. La parodia de Dylan en el video de The wrong girl, en especial cuando él le responde a ella Don't criticize what you can't understand. Genial.

4. Una entrevista horrible hecha por un gordo horrible en un programa de televisión brasileño (!).

5. Los brazos de Isobel en el video de Legal Man.

6. El excelente cierre del devedé con The state I am in, un cierre bonito y emotivo con una rápida sucesión de imágenes de afiches, conciertos, sesiones de fotos y carátulas de discos.

Hablando de los brazos de Isobel (parece que el chelo no es un buen ejercicio), cuando era flaca compuso e interpretó Is it wicked not to care, no contenta con ello dirigió el video donde (oh sorpresa) protagoniza ella. En él aparece paseando un león de peluche que resulta ser (oh doble sopresa) el famoso Aslan, como proclama la carátula de El león, la bruja y el ropero que enseña con insistencia a la cámara. Ahora no sé si mejorar mi opinión sobre Narnia o empeorar mi opinión sobre la Campbell. Tal vez sea hora de escuchar sus discos solistas.

Update!
Buscando imágenes del famoso león (sorry, no hay), encontré una carátula sorpresiva y que me llena de felicidad. Una colaboración así debe ser buena de hecho. No, buena no. Excelente. Fuck Aslan!


Combayo 

M: Creo que por aquí no era...
D: ...
M: Creo que po...
D: Ya te oí.
M: Este camino está demasiado pendejo. Yo por aquí no he pasado en mi puta vida.
D: ¿Pero cómo carajo te has podido huevear si no hay desvíos hace horas?
M: No sé. Sólo sé que por aquí no era.
D: ¿Y ahora?
M: No sé.
D: ¿Cómo que no sé?
M: No sé pues. Supongo que habrá que regresar.
D: Bueno...



lunes, febrero 06, 2006

She came! 


persona(s) pierde(n) aquí su tiempo