viernes, marzo 10, 2006

What have we here, laddie? Mysterious scribblings? A secret code? No! Poems, no less! Poems, everybody! 

Jamás he leído una sóla línea de poesía. O sea, sí las he leído, pero allí no más. Estoy hecho de la espesa materia de los prosistas. Hace dos días murió un poeta. La noticia, sin embargo, pudo tocarme por asociación. Hace doce años murió Julio Ramón Ribeyro. Y recuerdo cómo me afectó. Acababa de leer el primer tomo de la Tentación del Fracaso. A muchos kilómetros de aquí, en mi cuarto, algunos recortes de diario amarillean en las paredes. Un poeta ha muerto, y mucha gente siente la pérdida como propia. Porque quien nos eleva sobre el polvo hacia cielos terribles y desconocidos, quien nos da a probar la manzana y quita las escamas de nuestros ojos, quien es nuestro espejo, nuestro cómplice y nuestro juez, quien, en suma, nos enseña que la vida es más que una serie de mecanismos biológicos con la magia de la palabra no puede ser menos que nuestro amigo. Y dios sabe cuán necesitados estamos de amigos.

Por eso me sumo a quienes se despiden amorosamente del poeta. A veces, una página leída al azar puede cambiar nuestra vida. Quizás alguien encuentre esta ave y tenga una revelación. Quizás alguien decida hacerla volar, y volar junto a ella.



Poesía en forma de pájaro
Pequeño homenaje a Jorge Eduardo Eielson (1924 - 2006)

2 Comments:

At 10:36 AM, Blogger Silveretta said...

Oh, por Dios. Esto es serio. Siento náuseas...No hablarás en serio. No, no estoy preparada para esto...por favor di que no es cierto. Quiero llorar. ¿En verdad ha muerto J.E. Eielson? Por favor...veo las noticias todos los días y leo periódico. No he leído nada! ¿Hablas en serio? ¿O ha muerto otro poeta y lo homenajeas con el poema en forma de pájaro? Por favor...di que no es cierto.
Cómo me explico...Dios, por favor. Cuando vivía los días de mi más ferviente adolescencia me topé con Campidoglio, del que hice mi canto de batalla. Tiempo después, ya en la Universidad, mi grupo de Literatura y yo salimos a hacer pintas por los muros de la ciudad, pintamos versos de Martín Adán, de Hernández, un Haiku de Matsuo Basho...Y yo pinté un verso de Campidoglio, Mi verso, pinté a Eielson. "Usted no sabe cuánto pesa/ un corazón solitario"
La mejor vanguardia no puede haber muerto en Europa. Realmente me siento muy apenada. Ojalá no sea cierto.

 
At 11:59 AM, Blogger D for disaster said...

Lamentablemente: http://www.peru21.com/P21Impreso/Html/2006-03-09/Cultura0469322.html

 

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