miércoles, enero 25, 2006

Displasia, 2 

Finalmente, Rufus fue operado el viernes. Los primeros días después de la intervención fueron los más duros para el cuadrúpedo, pero ha empezado a recuperarse en base a una actitud realmente envidiable. Qué perro tan fiel, tan... no sé. Si le decimos que se tire al abismo seguramente lo haría moviendo la cola. Ese perro confía en nosotros con su vida. El lema del grupo de golden retrievers de Flickr dice: to be loved unconditionally, is to be loved by a golden retriever. Y probablemente sea cierto. Pronto correremos juntos de nuevo, lanudo.


5 Comments:

At 7:46 PM, Anonymous carlos said...

El amor incondiconal y la confianza no solo son dignos de animales tan leales como los goldens.

 
At 8:46 PM, Blogger D for disaster said...

Ah claro. También habemos otros animales.

 
At 5:48 PM, Blogger Angela said...

Hum... con ese modo incondicional de amar y esa capacidad enorme de perdonar el daño del ser amado (además de poder sonreír), me pregunto si la historia bíblica no habrá sido: "y Dios creó al perro"...

¡Y siendo así son felices! ¡Pese al daño!... ¡Qué envidia!

 
At 6:23 PM, Anonymous Mechón said...

"Displacia 3": hoy sacamos al perro!!! La doc "le dio de alta" y puede hacer lo que le dé la gana, le sacaron los puntos... a Carlos: parece una respuesta a la defensiva... sólo se está planteando UNA de las tantas formas que TENEMOS de amar.

 
At 8:51 PM, Blogger D for disaster said...

Krypto the superdog!

 

Publicar un comentario en la entrada

<< Home

persona(s) pierde(n) aquí su tiempo